
Con profundo dolor, la comunidad de La Guaira y el mundo de la radiodifusión despiden a una de sus voces más queridas, Alejandro José Díaz Cabello, víctima del sismo que sacudió a nuestra región.
Alejandro no sólo fue un locutor excepcional, sino un compañero constante en la vida cotidiana de los guaireños. Con su tono característico, su amor por los grandes clásicos y un profundo respeto por su audiencia, logró transformar el micrófono en un puente de unión entre varias generaciones a través de su programa «Deja Vu».
Más allá de su profesionalismo frente a la cabina, Alejandro es recordado como un hombre de gran calidad humana, siempre dispuesto a tender una mano a su comunidad y a alzar la voz por las causas justas. Su legado en el espectro radial venezolano quedará grabado en la memoria de quienes crecieron y compartieron su día a día al ritmo de su sintonía.
Con la frase «Toda la honra y la gloria sea para Dios», despedía su programa, y hoy nosotros le rendimos homenaje a su recuerdo.
Hacemos llegar a sus familiares y amigos nuestras más sinceras palabras de condolencias, que se extienden también por la partida física de su hijo Manuel Díaz.
Paz a sus almas.

